Del papel al evento: la brecha de la seguridad en lo espectáculos masivos

La entrada en vigencia de la Ley N° 21.659 estableció todo un sistema moderno para la realización de eventos masivos en Chile. Sin embargo, una serie de hechos violentos ocurridos durante los últimos meses, han puesto en duda su aplicación de manera efectiva, tres casos evidenciaron las posibles grietas de la norma en este nuevo estándar de seguridad. 

En noviembre del 2025 comenzó a regir la nueva Ley de Seguridad Privada 21.659, que establece un marco regulatorio actualizado sobre la realización de eventos masivos en el país, contemplando responsabilidades, coordinación entre autoridades y pasos a seguir para poder llevar a cabo estas actividades. 

La norma redefinió los estándares para la organización de eventos masivos en Chile. Sin embargo, tres casos ocurridos a inicios de 2026 pusieron bajo análisis el cumplimiento de la normativa, luego de que posibles malas prácticas por parte de las productoras evidenciaran una brecha entre las exigencias que establece la ley y su aplicación en los recintos. 

Lion Dubái: la fiesta de año nuevo donde murió Cristóbal Miranda

Era la noche del 31 de diciembre. El calor se mantenía incluso cuando el día llegaba a su final. En todo el país, miles de personas esperaban con ansias la medianoche, para recibir el 2026 entre celebraciones, abrazos y fuegos artificiales. 

Entre ellos estaba Cristóbal Miranda, de 20 años, quien vivía en la región del Biobío. Cristóbal celebró la llegada del 2026 con su familia, pero junto con su hermano y varios amigos tenían planeado reunirse y salir a la fiesta Lion Dubái, en el Espacio Marina, en la comuna de Talcahuano. 

La productora Audiotec, con más de diez años de presencia en el Biobío, promocionaba a este evento como una de las principales fiestas de año nuevo de la zona. La celebración prometía siete horas de entretención en distintos ambientes del salón de eventos de Espacio Marina, como en los sectores techados, de comida y al aire libre. 

En materia de seguridad, la organización aseguraba, a través de la publicidad del evento, que contaría con detectores de metales, cámaras inteligentes y vigilancia asistida con inteligencia artificial. 

Sin embargo, al interior del recinto ocurrió una situación que puso en cuestionamiento la efectividad de esas medidas: Cristóbal fue brutalmente golpeado por un grupo de entre 10 y 15 jóvenes. La agresión le provocó lesiones que terminaron con su muerte dos días después en la Clínica Biobío. 

Agustín Díaz, su amigo y testigo de los hechos, se refirió a la cantidad de guardias que había en el evento y a las cámaras de seguridad instaladas dentro del recinto:

Audio testimonial

Agustín Díaz

Testimonio sobre las condiciones de seguridad durante el evento.

Audio testimonial

Agustín Díaz

Testimonio sobre las condiciones de seguridad durante el evento.

«Me enteré que la cámara que apuntaba a la zona del bar estaba tapada por una de las mismas carpas donde se servía el alcohol«.

Remberto Valdés, abogado representante de la familia de Cristóbal Miranda, se refirió a la seguridad durante el evento. 

Audio Abogado

Remberto Valdés

Abogado de la familia de Cristóbal Miranda

«Lo que no hubo fue ambulancia, lo que no hubo fueron paramédicos, lo que no hubo fueron cámaras de vigilancia, lo que no hubo fueron guardias de seguridad».

Además, según el testigo Agustín Díaz, no hubo ayuda para socorrer a Cristóbal, luego de que este fuera agredido en el sector VIP.  «Los guardias solamente nos pedían que nos fuéramos del lugar para no interrumpir con el mood del evento».

«No había una ambulancia en el lugar, los guardias tampoco prestaron asistencia».

«De hecho, fueron mis amigos quienes tomaron a Cristóbal, lo llevaron a una silla, mi amigo que está estudiando medicina, le palpaba las costillas, a ver si tenía alguna costilla rota».

«Ahí fue donde el hermano de Cristóbal, Vicente, lo subió a un auto y les dije que lo llevaran a la clínica Bio Bio».

Remberto Valdés apuntó en contra de Audiotec por la asistencia esperada que declararon antes de la fiesta. “En el caso del Lion Dubái, el productor señaló que se iba a tratar de una fiesta realizada en un recinto (Espacio Marina), que iba a convocar a 800 personas solamente, por lo tanto, elude la norma sobre 1.000 personas para una fiesta colectiva y con consumo de alcohol”.

Valdés también explicó por qué las autoridades no fiscalizaron que se cumpliera con la seguridad del evento.

Audio experto

Remberto Valdés

Abogado de la familia de Cristóbal Miranda.

«No hubo ningún plan de seguridad, porque señalándose que no va a haber una convocatoria masiva, se elude el cumplimiento de un plan de seguridad».

Los comentarios de Valdés se confirman a través de documentos obtenidos de la Delegación Presidencial del Biobío por una solicitud de transparenciadonde aseguran que no existen antecedentes de un plan de seguridad por parte de la productora del evento. 

El gerente general de la empresa Audiotec, Marco Antonio Bofi, asegura que desde la productora se hicieron las cosas bien y que la responsabilidad no cae en ellos. 

Audio productora

Marco Bofi

Gerente general de la productora Audiotec.

«Nosotros nunca tuvimos una falta, nunca tuvimos una multa, nunca tuvimos un cierre, nunca tuvimos una imputación al día de hoy».

Tras consultar sobre los hechos ocurridos en el evento y sobre el plan de seguridad, Bofi decidió no dar detalles, y aludió a que estos se encontraban en poder de la fiscalía. 

Luego de los hechos, autoridades y especialistas en seguridad analizaron los antecedentes del caso y plantearon una serie de observaciones respecto a la organización del evento y a las medidas de seguridad de este. 

Paulina Stuardo - Ex Seremi de Seguridad Pública

“Si ellos hubieran declarado el aforo correcto se les habría pedido todos los planes y todos los requisitos que la ley establece”.

Pablo Mondaca - CEO Vip Security

“El único responsable de esa muerte, es el organizador y la empresa de seguridad. Los guardias que no actuaron ante una golpiza. Si la misión del guardia, aparte de ser disolutiva, preventiva y colaborativa y coayudante, es también actuar bajo la nueva ley”.

Angelica Retamal - Asesora de la Seremi de Seguridad Pública

“Este evento no fue solicitado a la delegación presidencial regional, no se solicitó autorización hasta donde yo conozco, por lo tanto, tampoco se pidieron informes, no se hicieron reuniones de coordinación, y menos aún fue autorizado”.

La nueva Ley de Seguridad

Hasta antes de la entrada en vigencia de la Ley 21.659, la organización de “eventos masivos” se realizaba bajo un marco regulatorio antiguo y disperso. No existía una normativa específica que contemplara un procedimiento nacional uniforme para este tipo de actividades. Las autorizaciones, exigencias y medidas especiales dependían de diferentes lineamientos legales y de la evaluación de autoridades locales. 

Esta situación funcionó así durante años, bajo normas como la Ley N.º 19.175, que dictaba las autorizaciones de estos eventos a cargo de entes regionales, o el Decreto Supremo N.º 1086que regulaba las reuniones o manifestaciones en espacios públicos 

Como tal, la palabra “evento masivo” era inexistente dentro de las normas legales y entre distintas regulaciones se complementaban para controlar estas organizaciones. 

Alejandro Alvarado, abogado y socio del estudio Jurídico Portafolio Legal, explica el alcance de esas legislaciones. «Antiguamente las normas estaban muy dispersas, había Decretos Ley de 1950.  O sea, estamos hablando de normas muy antiguas y la regulación estaba demasiado dispersa». 

Uno de los últimos eventos que funcionaron bajo el anterior sistema legal, fue el concierto de Daddy Yankeeen septiembre del 2022, en el Estadio Nacional. A pocas horas de iniciar el primer show del artista, se produjo una grave falla de seguridad que vulneró el acceso de más de 4.000 personas al recinto, lo que derivó en masivas avalanchas dentro del lugar. 

Fue en marzo del 2024 que se publicó la Ley N.º 21.659 sobre Seguridad Privada sobre Seguridad Privada, y entró en vigor el 28 de noviembre del 2025. Esta norma modernizó completamente el escenario para las producciones de un evento masivo, estableciendo un estándar técnico a nivel nacional, responsabilidades de autoridades y términos clave para identificar a todos los involucrados.

Infografía interactiva

¿Quién autoriza, fiscaliza y responde?

Mapa de autoridades y responsabilidades en eventos masivos bajo la Ley 21.659.

Haz clic en cada nivel para entender la cadena de responsabilidades y detectar dónde pueden aparecer vacíos, traspasos de deberes o maniobras evasivas.

¿Dónde aparecen los vacíos?

En la fiscalización técnica, la coordinación entre servicios y el cumplimiento efectivo de las medidas de resguardo.

Subsecretaría de Prevención del Delito

Es el órgano rector que administra la plataforma informática única mediante la cual los organizadores deben ingresar sus solicitudes.

Mantiene el subregistro oficial de eventos masivos y acredita a las empresas y al personal de seguridad privada.

Delegación Presidencial Regional o Provincial

Es la autoridad central del proceso. Recibe la solicitud de la productora, exige el Plan de Seguridad, agrupa y analiza los informes de los demás servicios.

Dicta la resolución final que autoriza o rechaza el evento y puede exigir medidas adicionales de mitigación, seguros o cauciones especiales.

Carabineros de Chile / OS10

Tras la derivación de la Delegación Presidencial, emite un informe técnico sobre la factibilidad del Plan de Seguridad.

Evalúa el entorno, las vías de evacuación y el despliegue del personal de seguridad privada certificado. Durante el evento, cumple un rol fiscalizador clave.

Haz clic en cada tarjeta para ver qué fiscaliza.

La productora / El organizador

Bajo la nueva ley, adquieren responsabilidad civil solidaria por los daños que ocurran. Deben designar un Responsable de Seguridad oficial.

Además, tienen el deber legal de denunciar cualquier hecho constitutivo de delito en un plazo máximo de 24 horas, aportando grabaciones u otros antecedentes a las policías o al Ministerio Público.

La Ley 21.659 establece un sistema colaborativo: conocer quién hace qué es clave para exigir cumplimiento y proteger a las personas.

Rodrigo Morales, Administrador Jurídico de la Delegación Presidencial del Biobío explicó al respecto:

«Independientemente del lugar donde se realice, sea público, privado, destinado o no a reunir personas y cumple con la definición de evento masivo del artículo segundo, entonces se aplica el reglamento de un evento masivo».

Angélica Retamal es abogada con magíster en Derecho Penal. Actualmente es asesora en la Seremi de Seguridad Pública en la región del Biobío. Ella define la ley en lo que tiene que ver con los eventos masivoscomo una instancia que

«ordena la forma de autorizar estos eventos, exige mayores condiciones para su realización y establece que la autoridad administrativa debe autorizarlos para que puedan tener efecto«.

La norma establece que un evento con un será catalogado como masivo y estará sujeto a normas específicas que contemplan un plan de seguridad por parte del organizador, fiscalizaciones en terreno, autorizaciones y coordinación entre autoridades nacionales y locales.

Las autoridades consideradas para la realización de un evento son la Delegación Presidencial Regional, la Subsecretaría de Prevención del Delito, Seremi de Salud, Carabineros, compañías eléctricas y los respectivos municipios.

Instituciones relacionadas con los casos

(material de autoría propia)

Sin embargo, el también señala que los eventos cuya asistencia declarada sea inferior a 3.000 personas pueden ser catalogados como “masivos” por la Delegación Presidencial Regional. Esto debido a sus características específicas, tales como el lugar, la fecha de realización, el público, entre otros.

Angélica Retamal, asesora de la Seremi de Seguridad Pública explicó al respecto del aforo bajo la ley.

Es en ese contexto que la responsabilidad del organizador del evento es fundamental para ser catalogado como masivo o no.

En materia de seguridad privada, Retamal señaló cuál es el ente encargado de las inspecciones para cumplir con la norma en terreno. «Hay una sección de Carabineros que se llama OS10, que es la autoridad fiscalizadora en materia de seguridad privada, ellos son los expertos en este tema». 

El de la norma ya mencionada, declara que si el organizador del evento estima que pueden existir alteraciones a la seguridad o riesgos para el público, debe informar a la Delegación Presidencial Regional, independiente de si no fue catalogado como “masivo” inicialmente.

Régimen sancionatorio

Bajo estas exigencias, la Ley N.º 21.659 establece sanciones para quienes incumplan las obligaciones asociadas a la organización y desarrollo de eventos masivos.

Las multas varían según la gravedad de la infracción y pueden escalar desde faltas leves hasta incumplimientos gravísimos, con montos que alcanzan miles de UTM.

La norma no solo regula la autorización del evento: también fija consecuencias económicas para los organizadores que incumplan.

15 50 UTM

Infracción leve

50 650 UTM

Infracción grave

650 13.500 UTM

Infracción gravísima

Del papel a la práctica


La Ley 21.659 establece una serie de obligaciones destinadas a resguardar el bienestar de quienes asisten a eventos masivos.

Se deben cumplir con planes de seguridad, personal capacitado, coordinación con organismos públicos y medidas de emergencia.

Sin embargo, distintos casos registrados en el país muestran que la existencia de la normativa no siempre garantiza que las medidas se apliquen de forma correcta. 

El primero registrado este año fue el de Lion Dubái 2026 en Talcahuano donde Cristobal Miranda fue agredido por más de 15 personas, provocando su muerte días después. 

Mapa de Chile
Foto de elaboración propia

Paulina Stuardo, ex seremi de Seguridad del Biobío
(Foto de autoría propia)

Para la ex seremi de seguridad del Biobío, Paulina Stuardo, uno de los principales desafíos radica en la verificación de documentos en los que se declaran los compromisos y su factibilidad. Ante esto ejemplificó con el caso de Lion Dubái: 

«Yo lo dije, el papel lo aguanta todo, efectivamente el Espacio Marina podría hacer un evento para 200 personas, pero también podría hacer un evento para miles y la verdad es que la complejidad de eso es que tú estás a merced de que el que organiza cumpla la ley». 

Respecto a la productora Audiotec, Stuardo señaló los errores que cometieron en el evento de año nuevo. «Hubo malas prácticas, primero dijeron que era un aforo menor al que efectivamente llevaron a cabo y tenían pensado hacer, vendieron entradas en el lugar, no informaron a tiempo, además no existía la cantidad de medidas de seguridad que ellos dijeron tener”. 

Pablo Mondaca es CEO de VIP Security, una empresa de seguridad privada con presencia nacional e internacional, esta compañía cuenta con 10 años de experiencia en distintas áreas del sector, una de ellas son los eventos masivos. 

Mondaca señaló la relación entre los responsables de seguridad en los eventos y las falencias de la norma que pueden convertirse en vacíos legales. «Las productoras, los municipios y los organizadores son responsables de la seguridad de los asistentes y que la Ley se cumpla. Pero el vacío de esta ley, si el productor no quiere informar o no comunica que va a ser un evento mayor, las autoridades competentes no tienen como saber porque no hay ninguna ley y que las sanciones». 

Pablo Mondaca, CEO de VIP Security
(Imagen Extraída de las redes sociales de VIP Security)

La situación de Lion Dubái 2026 no fue aisladaejemplos similares aparecen en otras zonas del país. 

Una de ellas fue “El Pacto”, evento producido por la organizadora Pacto Producciones en Pudahuel, comuna de la Región Metropolitana, y que terminó con una balacera al interior del recinto, en la que tres personas perdieron la vida. Uno de los Dj invitados a este evento se refirió a lo sucedido a través de sus redes sociales. 

Además, el director de Seguridad de la Municipalidad de Pudahuel, Sharun Uttamchandani, aseguró que el evento “El Pacto”, no cumplió con lo establecido en la Ley. 

Audio autoridad

Sharun Uttanchandani

Director de Seguridad de Pudahuel

«No hubo medida de seguridad, no hubo guardias certificados, o sea se tomaron todas las medidas».

Esto se confirma a través de documentación de la Delegación Presidencial Metropolitana, ya que aseguraron que la productora “Pacto Producciones” no presentó ningún plan de seguridad ante la Institución.

Hasta la fecha, lo ocurrido en el evento se encuentran en investigación por parte de las autoridades. Además, se intentó contactar con la productora «Pacto Producciones», pero no se obtuvo ninguna clase de respuesta. 

Situaciones similares fueron denunciadas en otro evento, donde los reclamos apuntan a deficiencias por parte de la organización, ya que se produjo un sobreaforo y algunos hechos violentos. 

Este fue el caso del festival “Chao Verano”, realizado en el Parque de La Paloma en Puerto Montt, región de Los Lagos, y organizado por Galaxy Producciones.

Según Lorena Millar una de las asistentes, aseguró que hubo una serie de situaciones que le hicieron cuestionar las medidas de seguridad. Ella fue junto su pareja y su bebé para ver al artista Arte Elegante, lo que ella esperaba como una actividad familiar tranquila cómo lo era usualmente, se transformó en un festival que vulneró la seguridad de sus asistentes. 

Audio testigo

Lorena Millar

Testigo evento Chao Verano.

«Hubo una pelea cerca de nosotros, pero estábamos pendientes del evento. En ese tiempo dijeron que había dos menores heridos».

Esta información se complementa con el testimonio entregado por el director de Concesiones de la Municipalidad de Puerto Montt, Sergio Barría. «El principal hecho por el que la municipalidad canceló el evento es porque vimos los disparos, no nos vinieron con el cuento; ahí decidimos cancelar el evento al siguiente día. De hecho, lo vimos por las redes sociales: o sea, se autorizó para menos de 3.000 personas y era un mar de gente cerca de 10.000 personas».

Las declaraciones de Barría se confirman a través de la documentación entregada por el municipio, en la que se declaró que el evento superó ampliamente el aforo de 3 mil personas, por lo que tuvo que haber sido presentado a la Delegación Presidencial de Los Lagos. 

Para esta investigación, se contactó con Alejandro Torres, dueño de la productora Galaxy Producciones, a través de WhatsApp y llamadas telefónicas. Pese a que accedió a una entrevista en una primera instancia, no respondió a la llamada ni a los mensajes posteriores.  

Actualmente Galaxy Producciones se transformó en un local de comida rápida alejándose momentáneamente del mundo de la producción de eventos. 

Los casos de hechos de violencia dentro de eventos masivos privados en Chile tienen tres cosas en común: Percepción de faltas de control por parte de la seguridad contratadavulneración a la integridad de los asistentes y dudas con respecto a las medidas prometidas antes de cada fiesta. 

Por otra parte, la responsabilidad para que este tipo de actividades funcionen correctamente, recae en varias autoridades, como en la Subsecretaría de Prevención del Delito, Delegaciones Presidenciales, Seremi de Seguridad Pública y OS10 de Carabineros, que, a través de un trabajo coordinado, deben lograr que el evento funcione correctamente. 

Local de comida rápida de Galaxy Producciones
(Imagen extraída de las redes sociales de Galaxy)

Mapa de Chile por regiones

Sin embargo, la gran cantidad de eventos realizados cada año dificulta a los organismos encargados supervisar este tipo de actividades. Según datos otorgados por las Delegaciones Presidenciales, se han realizado un total de 222 eventos masivos en el país desde que entró en vigor la Ley 21.659, siendo Valparaíso y Metropolitana las regiones que más espectáculos de este tipo han realizado. 

Las cifras permiten dimensionar la magnitud de la tarea fiscalizadora y abren interrogantes sobre la capacidad real de las autoridades para verificar si se cumple cada una de las exigencias contempladas en la Ley. 

Hecha la ley, hecha la trampa

La Ley de Seguridad Privada lleva poco más de un semestre desde su entrada en vigencia, y marca un nuevo modelo a seguir de cómo hacer las cosas. Al igual que toda norma, está abierta a interpretaciones para ser evadida, algunas más cuestionables que otras. 

Lion Dubái 2026 fue uno de los muchos eventos que celebraron el nuevo año, abriendo sus puertas y prometiendo entretención a todos sus asistentes en una jornada única. Sin embargo, lo más recordado de aquella noche, fue el brutal ataque a Cristóbal Miranda. 

Espacio Marina de Talcahuano
(Foto extraída de Google Maps)

Remberto Valdés, abogado representante de la familia Miranda, explicó:

Audio abogado

Remberto Valdés

Abogado familia de de Cristóbal Miranda

«Tener un plan de seguridad y hacer las cosas bien cuesta plata. Aquí se evadió tener una inversión de dinero en seguridad y eso le costó la vida a un ser humano».

Pablo Mondaca, CEO de VIP Security, explica uno de los mayores problemas de la Ley N.º 21.659: «Esta ley no te obliga a informar. Te esperas las penas pecuniarias, civiles y penales si sucede algo, pero si no sucede nada y tú no informas, ganas mucho dinero».  

La fiesta “El Pacto” en Pudahuel demuestra otra de las formas en que las productoras pueden “incumplir” la normativa para “eventos masivos”. Los dueños de los recintos arriendan las patentes que les permiten funcionar como discotecas a productoras ajenas, de esta forma, quedan ajenas a cumplir con la ley. 

Caso El Pacto

Cómo opera esta maniobra

En este caso, la evasión no pasa por una omisión menor, sino por la forma en que se utiliza el recinto y su permiso de funcionamiento.

1

Arriendo del recinto

Una productora externa utiliza un espacio que ya cuenta con patente de discoteca.

2

Uso de la patente

El evento se realiza bajo esa patente, aunque la productora no sea la dueña del recinto.

3

Vacío de control

Así, la actividad puede quedar fuera de algunas exigencias aplicables a eventos masivos.

Punto crítico: la fiscalización recae sobre la patente del lugar, no necesariamente sobre el tipo de evento que se desarrolla dentro.

Sharun Uttamchandani, director de Seguridad de Pudahuel, explico el problema con este tipo de recintos y sus permisos. “El nombre que le entreguen los dueños, sea centro de eventos o discoteca es algo menor. Lo que tienen es patente de discoteca, nosotros fiscalizamos la patente, no el tipo de eventos que realicen adentro». 

Este evento fue producido por Pacto Producciones, sin embargo, ellos no eran los dueños del recinto y ocuparon la patente de discoteca para operar esta fiesta sin cumplir con el .

El director de Seguridad también agregó «Aqui hubo una intención consciente de declarar un número menor en el aforo de asistentes, también que las medidas de seguridad necesarias no se tomaran. Yo creo que no es solamente un tema de ahorro, sino que es un tema de costumbre».

En Puerto Montt, el festival “Chao Verano” superó con creces el aforo declarado, lo que derivó en un menor de edad herido por impactos balísticos. En este caso, la respuesta de la municipalidad fue tajante y cancelaron el evento al día posterior. 

Show Chao Verano

(Material extraído de TikTok)

Respecto a la normativa del aforo de un evento masivo, Sergio Barría, director de Seguridad del sector, afirmó. 

«¿Por qué no está considerado un evento masivo de 3.000 personas? Estaba considerado a menos de 3.000 personas y ahí la organización que hizo el evento mintió descaradamente».

Sono es una de las productoras más reconocidas del país, cuenta con más de 50 años de experiencia en la industria del entretenimiento y espectáculo. Nicolás Martínez, periodista de la marca, dijo respecto al correcto funcionamiento de eventos. «Nosotros procuramos siempre ceñirnos a lo que establece la autoridad, o sea, la ley evidentemente. Ya sea en un evento con más de 3.000 personas o menos, es netamente lo que establece la seguridad». 

Instalaciones de Sono, productora de Concepción

(Foto de autoría propia)

Respecto a la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Privada, Martínez explicó cómo Sono afrontó las exigencias, «El proceso de adaptación a la nueva ley no generó cambios en la interna del equipo. Nosotros tenemos una unidad de producción que se encarga de catalogarlos como pequeños, medianos y grandes». 

Festival REC, organizado por Sono

(Material entregado por la productora Sono)

Audio productora

Nicólas Martínez

Periodista productora SONO

«Lo que intenta hacer la ley es normar para que todas las productoras se rijan bajo ese marco normativo». 

Los tres casos demuestran diferentes maniobras que pueden tomar ciertas productoras para incumplir la normativa que regula a los eventos masivos. Desde diferencias entre el aforo declarado y el real, arriendo de recintos con patentes de discotecas y un fallido control y actuar de personal de seguridad. 

Carolina Leitao, ex Subsecretaría de Prevención del Delito, señalo respecto al evento Lion Dubái 2026 y su funcionamiento ajeno a la Ley N.º 21.659.

«Como no pidió autorización como evento masivo, no fue fiscalizado como evento masivo y, por lo tanto, no entra dentro de la normativa».

La norma refuerza y organiza lo previamente establecido en años anteriores, ahora de manera unificada y a nivel nacional, pero pese a ello, aún hay quienes insisten en moverse en contra la corriente y poner en riesgo la seguridad de sus asistentes.

Mientras las investigaciones por los casos de Lion Dubái, El Pacto y Chao Verano continúan en curso, autoridades y especialistas coinciden en que el gran desafío será la correcta aplicación y fiscalización. 

Los antecedentes recopilados muestran que la norma establece nuevas exigencias para efectuar un evento masivo, pero también que su correcto cumplimiento depende de la información entregada por los organizadores y de la capacidad de los organismos competentes para supervisarla.

Con más de 200 eventos masivos realizados desde que la ley entró en vigencia, su implementación continuará siendo puesta a prueba. Será durante los próximos meses donde podrá evaluarse si las nuevas herramientas logran fortalecer la seguridad de los asistentes y reducir las situaciones como las que sucedieron en «Lion Dubái«, «Chao Verano» y «El Pacto».